martes 17 de noviembre de 2009

Omnisapientes

Yo no voy me niego a ir,
ni para la muerte ni para el vivir
me niego a que lo existente
sea lo único latente
en el porvenir.
Mis manos de mí, no dicen nada,
si yo fuera muda como mis manos
desearía la dicha futura
para los humanos.
Si yo fuera muda y fuese hecha
inminente persona como árbol derecha
desearía un camino
pueril y alegre
que pudiese conducirme
sin desaveniencias
a un probable y firme destino.
Si yo fuese un pétalo que vibrara
al viento
y no pesara como pesa el cemento
y no poseyera al vivir este lamento
que nació una vez y hoy siento
vivir cómodo en mi,
sería grande la dicha
de ser fresca y renovada
y de ver la vida pasada
como algo muerto
que no dice nada.
Quisiera que un día renazca
el silencio en mi garganta vasta
donde los recuerdos
me dejen a solas,
me dejen corolas
de perfumados alientos.
Y tal vez ese día
pudiera mi mente
descansar nimia solamente
desprocupada del mal que existe
en esta vida
y así poder disfrutar la alegría
que dan el sol,
el cielo y la tierra omnisapientes.

lunes 16 de noviembre de 2009

Donde estará

Dónde estará el ser humano que entienda
que esto es un juego macabro de subjetividad.
Que esto es un juego, casi una historia que sigue al ego o al espíritu,
que no tiene noción de la más mínima objetividad que podría poseer la vida.
Dónde estará el Dios que viva lo que todos vivimos,
que lo entienda y que lo juzgue al mismo tiempo,
siendo él el otro culpable, además de nosotros mismos,
de las respuestas que nos da el entorno.
Mientras todos viven su perfección y sus defectos,
sufro.
Sufro porque el cosmos rie,
en la historia inventada que creo mi ego,
cuando era para reirse;
sufro porque el cosmos me dice no,
cuando no quiere que yo me enoje;
sufro porque el cosmos me tose,
para recordarme algo para que vibre junto con él.
Es que nadie entenderá nunca mi condena?
Que soy tan solo un aparato que finje libertad
cuando en realidad he de servir y ser conducido por fuerzas extrañas
hacia algún fin que proclame para mi (y mis semejantes por supuesto porque yo llevo su vida en mis hombros), alguna felicidad sana y más perdurable...
Eso,
dios mio,
diablo mio,
eso es felicidad?
Es que no hay poder divino que me exima de esta gran culpa
que es haber nacido dentro de mi?
Es que son ya para mi iguales,
el dia y la noche,
el sol y la luna,
el blanco y el negro,
tu luz y mi oscuridad.
Eso, que solo quiere que evolucione,
sea bueno o malo,
solo quiere que cambie,
solo quiere que sea el estandart de ser humano que él destinó
que seamos todos.
Podemos violar niños, matar, robar y quedar excentos
si lo hacemos de un modo zen.
Ridículo!
Tu mal y tu ceguera hacia la mente maestra,
y la mente maestra inclusive, siempre serán ridículos!
Y no se te permite enojarte,
porque eso se escaparía de los parámetros de ser humano ideal!
Es que no te das cuenta que tenés que ser perfecto!
Si es que tú no ves todos los días
a cada instante este plan macabro,
este juego tétrico que creo Dios,
y no te sientes impotente, ante semejante armazón,
impotente más allá de jugar realmente
como se quiere
que juegues tus fichas,
o no y sufrir las consecuencias con sufrimiento;
no me entendés.
Y si no hay nadie en el mundo que realmente pueda ver que esto sucede,
y si ni Dios mira a través de mis ojos,
pues estoy sola,
y no hay nadie que me pueda comprender.
Entonces soy el ser más solo en todo este enorme universo
y no hay nada que yo pueda hacer.
Donde estará el ser que se burle o pueda burlarse de todo eso.

jueves 5 de noviembre de 2009


Oda nº4 Astros

Cuando cae la noche
caen los cielos
todos ensimismados
en el espacio exterior.
Arriba
está sola
ipsisimosidad
arriba
las cúpulas se entrelazan
los brazos nebulares
en odas báquicas
al sentido primordial esférico.
Arriba en los ojos
la ilusión
del vestigio
de vida casi nueva
y la semiótica de algunos labios
que alguna vez dijeron:
con ciencia de la materia,
conciencia.
Y yo órbita concéntrica a la nada,
tránsito de un eclipse,
pulular,
he de escapar a elegir de mi misma
un rincón
un eje ,
para elegir escapar de mi misma,
al verte
inmesidad
que en el cielo
casi no me alcanzo.
Aquí estás,
transformación
de energía
infinitesimal
y flotas
en el espacio
abismal
como el barrilete
de un ángel
que susurra
que siempre seremos
tus más fieles crías.

domingo 25 de octubre de 2009

Oda nº 3. Tus manos

Tus manos
se desperdigaron
se obnubilaron
se naufragaron
en mis manos
hasta desvanecerse.
Tus manos
prodigias
eremitas
sinfónicas.
Tus manos
de púrpureo
solsticio.
Hicieron de mis manos
una cueva
donde fluye
vivo y eterno
el éter.
Tus manos
intrusas
suspendidas
voluptuosas
Tus manos
hechas de piel
y de eucalipto.
Tus manos
como alas de mariposas.
Nunca habrá
aspereza más dulce
ni creación más bella
que la de tus manos.

miércoles 21 de octubre de 2009


En el cielo, la noche de la nieve

La noche está oscura,
como cualquier noche cuando obscurece.
Pero en esta noche yo me sé,
me pienso y me sé a mi misma,
de una vez por todas.
Yo,
más obscura que la noche.
Yo,
inventiva.
Como todos los que nacimos sabidos
en la obscuridad de la rutina.
La rutina una vez fue una flor seca
en mis labios.
La rutina ignota de saberse falsa y abstracta,
pintura imaginativa,
no existe.
Existo yo con esta noche.
Somos dos solas esperanzas de que no salga el día.
Somos dos únicas alabanzas a una voz perdida.
Somos dos.
Hay nieve en el pasto,
en los árboles,
hay nieve cayendo,
el yan de la noche;
la noche,
el yin de la nieve.
Como primera y última vez,
los hombres duermen,
los que nacen durmiendo,
y los que mueren cansados.
La vida hoy,
no me amerita adjetivos
y yo no se los amerito a ella.
La vida hoy me derrocha el cielo
vestido de blanco,
la nieve esposa
en el casamiento con el negro cielo nocturno.
El cansancio nunca me tornará más humana,
ni más austera.
La dicha nace en mis manos cuando nada me ilumina,
cuando soy solo por el hecho inocente
de no importarme ser.
La nieve cae sobre mi,
y yo me dejo
Caer
inevitablemente sobre ella.